Vida

Lo que Tengo, les Doy

May 24, 2020

Muchas veces me retiro de la costumbre del blogueo. Las razones varían pero principalmente nos olvidamos de que estamos viviendo la vida, dia a día, haciendo el trabajo del ministerio. Por esto es posible recordar que desde la distancia, es complicado entender los detalles de lo que para mi es rutina y los que para muchos de ustedes es misterio.

Mi vida se ha vuelto más pública de lo que era hace 11 años cuando salí de misionera a Taiwan y cuando inicié este blog. Mucho ha pasado, y aunque mis pasiones no han cambiado en fondo mas en forma, estas pasiones solo han crecido, gracias a Dios hacia abajo, buscando raíces profundas en contra de las tendencias de “más es mejor” y YOLO que caracterizan y han afectado a la generación más joven y algunos no tan jóvenes que tienen miedo de abrazar la experiencia que se refleja en el gris de la cabeza. Porque en la amplitud y el querer acaparar demasiado, tiendo a perderme.

Hace varias semanas empezamos a trabajar en este espacio, por recomendación de mi amiga Betsy Gómez, quién me aconsejó crear un hogar para todas mis colaboraciones, aportes, recursos, noticias ministeriales y aunque no por ahora, algún día sistematizar mis recetas de cocina que aparentemente son más famosas que mi teología. Al final la teología no esta para fama sino para conocer a Dios. Entonces puedo descansar. Betsy tiene más fe en lo que tengo para compartir que yo misma. Pero como dijeron los apóstoles, no tengo oro ni plata pero lo que tengo les doy.

También he aprovechado de que mi esposo quién es mi Superman en muchos sentidos, es diseñador y puede crear cualquier página web, tiene un ojo increíble para el diseño (nuestra casa es linda y ordenada en gran parte gracias a él). Con todo esto, decidí darle otro sentido a este blog de 11 años que ahora para a tener mas organización de website. Colaboro con muchos ministerios a través de la escritura y vengo publicando en medios electrónicos hace 11 años, aunque mis escritos han sido publicados desde mi adolescencia. No me considero a alguien que tenga un talento especial para estos fines. Sólo soy alguien a quién le gusta pensar, meditar, estudiar la Biblia, disfrutar y vivir la vida, la comida, la naturaleza , las personas, culturas, la música y otros aspectos preciosos que hacen de este mundo un lugar especial, porque refleja la diversidad creativa, indescriptible y amplia de nuestro creador.

Espero que disfruten este espacio, y si a alguno le sirve ¡Gloria a Dios! porque esto es para El. Apreciaremos sus comentarios de fondo y forma pero por favor, sean gentiles porque no soy tan fuerte como parezco.

16 Le ruego que Él les conceda a ustedes, conforme a las riquezas de Su gloria, el ser fortalecidos con poder por Su Espíritu en el hombre interior;

17 de manera que Cristo habite por la fe en sus corazones. También ruego que arraigados y cimentadosen amor, 18 ustedes sean capaces de comprender con todos los santos cuál es la anchura, la longitud, la altura y la profundidad,19 y de conocer el amor de Cristoque sobrepasa el conocimiento, para que sean llenos hasta la medida de toda la plenitud de Dios.

Biblia

Cómo leer la Biblia con precisión y con Cristo al centro – una clase de exegética

February 10, 2026

Resumen

Muchos creyentes leen la Biblia con sinceridad, pero sin herramientas claras. Esta clase de eclesiología (con énfasis en interpretación bíblica dentro de la vida de la iglesia) nos recuerda que todos somos intérpretes: algunos responsables, otros negligentes. El llamado es aprender a observar el texto, entender su contexto, interpretarlo con fidelidad y aplicarlo con el Evangelio en el centro, para que la Palabra forme nuestra vida y no al revés.

Esta clase fue dada en Iglesia Casa de Libertad, el Lunes 09 de Febrero 2026.


La Biblia…

No es difícil reconocerlo: la Biblia es un libro amado y, a la vez, temido. Amado porque nos acerca a Dios; temido porque muchos no se sienten capaces de interpretarla correctamente. Por eso, a lo largo de los años, muchos cristianos han aprendido a “caminar” con muletas: frases repetidas, devocionales superficiales, textos favoritos, o interpretaciones heredadas sin verificación bíblica.

Usemos una ilustración providencial: el aprendizaje de usar un bastón. Un bastón es útil, incluso necesario por un tiempo. Pero si se usa mal, produce daño; y si se usa por demasiado tiempo, impide fortalecer los músculos que deberían sostener el cuerpo. Lo mismo sucede con nuestra lectura bíblica: las herramientas hermenéuticas son ayudas, pero mal usadas deforman; y usadas como sustituto permanente de la Escritura, debilitan.

1. El mayor problema de interpretación bíblica no es la falta de libros: es el corazón

Uno de los diagnósticos más directos de la clase es este: el problema principal del intérprete bíblico es el corazón. Todos llegamos al texto con preconcepciones, tradiciones, ideas heredadas, y hasta con “nuevas revelaciones” que suenan bien, aunque no sean coherentes con el conjunto de la Escritura.

La consecuencia es parecida a una dieta basada en comida ultraprocesada: puede llenar, puede gustar, incluso puede “funcionar” por un tiempo, pero termina enfermando. De manera similar, la iglesia puede llenarse de “nuggets teológicos”: frases aisladas, pasajes fuera de contexto, y una lectura limitada a salmos, evangelios y secciones cómodas de las cartas, mientras se evita lo complejo (profetas, Levítico, narrativas históricas).

El llamado es claro: debemos dejar la muleta de una lectura parcial y acostumbrarnos a la nutrición completa del consejo de Dios.

2. La Biblia no es antropocéntrica: Dios es el protagonista

Otro eje central es la corrección de una lectura centrada en “mí”. Muchas interpretaciones fallan porque el lector entra al texto preguntando primero: “¿Qué me dice esto a mí?”, como si el lector fuera el centro. Sin negar que la Biblia confronta, guía y consuela al creyente, la clase subraya una clave: la Escritura se trata de Dios.

Si ante un pasaje difícil hacemos la pregunta correcta —“¿Qué revela esto acerca de Dios?”— se aclara el camino. Cambia la lectura: ya no buscamos “mensajes” que confirmen nuestros deseos, sino revelación del carácter del Señor (su santidad, autosuficiencia, justicia, gracia).

3. Hermenéutica y exégesis: teoría y práctica

La clase distingue con claridad:

  • Hermenéutica: el marco teórico, las reglas de interpretación (como aprender el reglamento para conducir).
  • Exégesis: la práctica concreta de aplicar esas reglas al texto (como manejar, estacionar, obedecer señales).

Todo creyente hace exégesis, aunque no lo llame así. Cada devocional es una interpretación. El asunto no es si interpretamos; es si interpretamos bien.

Aquí aparece un contraste decisivo:

  • Exégesis: sacar el significado del texto.
  • Eiségesis: meter al texto lo que yo ya quiero que diga.

La eiségesis suele nacer de una “narrativa” previa. Por ejemplo: “Dios es amor”, entonces forzamos el texto para que ignore o suavice su justicia. Pero el amor bíblico no es sentimentalismo sin santidad: es un amor que también frena la maldad y actúa con justicia.

4. Tres pasos simples: observar, interpretar, aplicar

La clase presenta un método inductivo claro:

  1. Observación (¿Qué dice el texto?)Preguntas básicas: ¿quién habla?, ¿a quién?, ¿qué ocurre?, ¿dónde?, ¿cuándo?, ¿qué palabras se repiten?, ¿qué tono tiene el autor?
  2. Interpretación (¿Qué significa?)Aquí entra el puente del contexto: histórico, social, literario, económico. El contexto no es un “lujo académico”; es una necesidad para no deformar el sentido.
  3. Aplicación (¿Cómo responde mi vida?)La aplicación viene después de entender el texto en sus propios términos. Si saltamos directo a “¿qué significa para mí?”, casi siempre terminamos usando la Biblia como espejo de deseos y no como voz de Dios.

En Hechos 8 vemos un ejemplo claro. El eunuco lee Isaías, pero confiesa: “¿Cómo podré entender, si alguien no me guía?” Dios pudo iluminarlo directamente, pero decidió usar a una persona. Con esto, se recalca una verdad eclesiológica fundamental: Dios nos hizo para aprender la Escritura en comunidad, con humildad, bajo guía, y sin miedo a “perder libertad espiritual”.

5. Dos estudios de caso: Filemón y Jeremías 29

Jeremías 29:11:

La clase ejemplifica cómo un texto famoso cambia cuando leemos el contexto. Jeremías escribe a desterrados reales, en un momento histórico concreto, llamándolos a buscar el bienestar de la ciudad donde Dios mismo los envió. No es un “slogan” individualista para cumplir sueños personales. Es palabra de Dios para un pueblo quebrantado en exilio, con instrucciones específicas, y con esperanza real dentro del pacto.

Filemón: una carta del Evangelio encarnado en comunidad

La segunda mitad de la clase se vuelca a Filemón como laboratorio de exégesis. Se observa la carta completa (unidad natural), se identifican los destinatarios (no solo Filemón, sino la iglesia en su casa), el tono, los personajes y el conflicto.

  • Onésimo: esclavo que huye (probablemente con daño económico/moral).
  • Filemón: creyente reconocido por su amor y servicio.
  • Pablo: mediador apostólico que ruega por amor, no impone por autoridad.

El golpe teológico es profundo: Pablo le pide a Filemón que reciba al ofensor como a él mismo, y que la deuda sea cargada a su cuenta. Es imposible no ver aquí el patrón del Evangelio: el Hijo recibe al pecador por gracia, y carga nuestra deuda.

Así, Filemón no es “una carta sobre esclavitud” principalmente; es una carta sobre la reconciliación que el Evangelio produce en relaciones reales dentro de la iglesia. La aplicación final de Filemón también es inevitable: ¿con quién debo buscar reconciliación real? No reconciliación sentimental, sino centrada en el Evangelio: verdad, arrepentimiento, gracia, límites sabios y obediencia a Cristo.


En conclusión:

  1. Como lectores de la Biblia:¿Estamos alimentándonos de la Escritura completa o solo de “textos cómodos”?¿Leemos para confirmar ideas o para rendirlas?¿Tenemos el hábito humilde de hacer preguntas al texto antes de hablarle al texto?
  2. Como iglesia y discipuladores:¿Estamos formando a otros para que manejen con precisión la Palabra, o los estamos manteniendo dependientes de muletas permanentes?¿Quién está discipulando a nuestros hijos y nietos? La escuela dominical ayuda, pero la vida cotidiana enseña más. En muchos casos, nosotros somos “la Biblia” que otros leen.

Dios no nos llamó a vivir de frases aisladas, sino del pan completo de su Palabra. El llamado de 2 Timoteo 2:15 es sobrio y esperanzador: procurar con diligencia presentarnos aprobados delante de Dios, como obreros que manejan con precisión la palabra de verdad.

Esto no es para “especialistas”. Es para la iglesia. Y como los músculos se fortalecen con práctica constante, así la madurez bíblica se desarrolla con paciencia: leer libros completos, observar antes de interpretar, y aplicar desde el Evangelio.

En un mundo cada vez más convulsionado, la iglesia necesita creyentes que naveguen con brújula bíblica, no con intuición. La Escritura, leída en sus propios términos, forma el carácter, renueva la mente y produce una vida que sí puede resistir y servir con fidelidad.

Historias bíblicas para enseñar la gran historia de la Biblia

March 26, 2025

La Biblia es UNA historia, la gran historia. Pero al compartirla con nuestras generaciones más jóvenes es necesario dividir la lectura y estudio bíblico en porciones mas pequeñas. Este listado es uno de los varios utilizados por organizaciones misioneras para enseñar la gran historia de la Biblia a través de contar historias que la componen. Espero que puedan utilizar este listado para enseñar la Biblia y meditar juntos con sus hijas, familias, conocidos y hasta en los mercados. Que el Señor les bendiga utilizando este recurso.

Anota y ora

January 16, 2023

Cada dia me sorprende la maravillosa expresión que Dios escogió en las palabras. Aunque nuestras palabras y las De Dios no poseen el mismo efecto…es incuestionable que su potencial de expresar ideas, formar o destruir relaciones y procesar poderosas emociones es incuestionable.

Este año resolví orar por todo. Todo y todos. Los que me animan y los que me hacen sentir innecesaria en el mundo. Por las circunstancias que se presentan y aquellas que yo misma causo. Orar por lo que creo entender y aquellas cosas que sobrepasan mi comprensión. Orar por mis conversaciones internas y cuando me encuentro atada a un bucle de pensamiento conversando conmigo misma, cambiar de dirección y mirar arriba y hablar con Aquel que es mi socorro, mi Ayudador, mi Señor.

Jehová es tu guardador

Cántico gradual.

121 Alzaré mis ojos a los montes;

¿De dónde vendrá mi socorro?

Mi socorro viene de Jehová,

Que hizo los cielos y la tierra.

No dará tu pie al resbaladero,

Ni se dormirá el que te guarda.

He aquí, no se adormecerá ni dormirá

El que guarda a Israel.

Jehová es tu guardador;

Jehová es tu sombra a tu mano derecha.

El sol no te fatigará de día,

Ni la luna de noche.

Jehová te guardará de todo mal;

Él guardará tu alma.

Jehová guardará tu salida y tu entrada

Desde ahora y para siempre.

Salmos 121-RV60

Familia

May 26, 2021

Mi familia está cambiando. Dios continúa sorprendiéndonos de cómo Él hace mucho más de lo que pedimos o entendemos conforme a su buena voluntad. Eso no implica que es fácil cumplir esa voluntad. Por muchos años como soltera oré por mi familia y esperar que Dios respondería, cada oración aun mas abundante aunque de forma diferente a la que pensé es una muestra más de que sus caminos no son nuestros caminos. Era un deseo constantemente rendido delante del Señor el cual albergué pero tenia rendido ante su presencia y su BUENA voluntad, durante mi solteria.

Nuestras familias están en constante cambio a medida que los individuos que la formamos cambiamos para mal o para bien. Matrimonios fortalecidos, representan la base para familias sanas y fortalecidas. Aún así, nuestras familias o nuestro deseo de que fuera diferente puede convertirse en un ídolo en nuestras vidas.

Nuestra familia está cambiando aunque aún no estoy lista para compartir los detalles, Dios nos presenta retos para nuestro crecimiento. A medida que los hijos crecen, las familias están en constante cambio. Cada fase es una parte en el proceso y camino de la santificación. El Señor nos muestra el camino por donde habremos de andar y sin embargo ese camino debe estar lleno de oración, dependencia de Dios, el consejo de otros, lágrimas, pedidas de perdón y otorgamiento de perdón, rutinas, servicio incondicional y amoroso, debilidad , en fin. Cada padre, matrimonio, hijo o hija necesita estas cosas. Cada miembro de la familia necesita de Dios a medida que los años van pasando para ser transformados a la medida de Cristo. Pero muchos miembros de nuestras familias, no conocen a Dios y entonces ¿Qué hacemos? Pues depender más de Él que es el único que puede hacer lo que nosotros no podemos: convertir y cambiar corazones. Y nosotros necesitamos constantemente renunciar a nuestros deseos y esfuerzos infructuosos de querer controlar las vidas y corazones de los demás miembros de nuestras familias.

Siempre seremos parte de algo mayor a nosotros. El individualismo no es más que el deseo necio de negar una de las realidades mas evidentes de lo que significa ser humano: la necesidad de comunidad. Por mas disfuncionales que sean nuestras familias o las familias de las cuales provenimos, mientras antes reconozcamos la necesidad de los seres humanos imperfectos que Dios soberanamente ha colocado en nuestras vidas, podremos ser libres para aceptar nuestra realidad y depender de Dios en medio de ella. Aceptar nuestra realidad nos ayuda a caminar en libertad para no vernos como víctimas sino como personas cuyas vidas están en las manos seguras y soberanas del Dios de los cielos, y a la vez individuos con responsabilidades que cumplir, actitudes que cambiar, afectos que deben estar alineados a lo que es importante para Dios. Ese cambio ocurre en familia, esos retos se enfrentan en familia. Necesitamos una familia no perfecta pero presente. Y es allí donde Dios nos ha plantado para florecer. No siempre será un terreno fácil, pero un terreno necesario para poder crecer y darnos la base necesaria para la existencia y luego para fructificar. Si negamos esta realidad, nuestro orgullo nos está cegando y robándonos de la gracia y la sabiduría de Dios.

Mentoreando Adolescentes

March 19, 2021

Incié mi trabajo con adolescentes cuando tenía 16 años. Mi iglesia local no tenia un espacio o ministerio específico para nuestro grupo de edad. Los adolescentes siempre han tenido la mala fama de complejidad, rebeldía y cambios. La realidad es que aunque la adolescencia es una etapa de serios cambios en el cuerpo, personalidad , emociones y decisiones de los adolescentes, también es cierto que no todos los adolescentes son iguales.

Mi iglesia me autorizó, para iniciar un estudio bíblico para los adolescentes en la casa de una vecina. Estudiaríamos el libro de Josh McDowell “no dejes tu cerebro en la puerta”. Este libro me resultaba fascinante porque nos enseñaba a razonar y conocer mejor nuestra fé cristiana. Nos reuníamos semanalmente por una hora y media en la casa de esta madre soltera quién nos abrió sus puertas. Nunca olvidaré este tiempo y el inicio de una pasión de invertir en la fé y el disimulado de adolescentes. En esa época con los limitados recursos que existían en español, y mi conocimiento del idioma inglés conseguí los libros de Elizabeth Elliot quien se convirtió a través de sus escritos en mi mentora. Al día de hoy permanece el impacto de esta mujer misionera en mi vida y su testimonio de fidelidad, fe apasionada y firmeza desde su juventud. Anhelaba ver más jóvenes y adolescentes como ella, comprometidos con Cristo, abrazando el costo del discipulado y amando a Dios y a los demás sobre todas las cosas.

Por épocas de la vida esto ha cambiado pero generalmente en mi vida hay por lo menos una adolescente con quién estoy en relación de discipulado y mentoría. En una generación como la actual, llena de confusión de identidad, familias disfuncionales, confusión sexual y de valores, es vital que cada adolescente tenga adultos seguros, que les apunten a Cristo y los ayuden a navegar las aguas de la vida con verdad, gracia y mucho humor. No minimicemos , el poder de invertir en la etapa de transición de la niñez a la vida adulta en donde muchos o se encuentran a sí mismos en Cristo y se alejan de Él. Lo que sembremos en esos corazones y lo que modelemos a esas vidas quedará presente en sus mentes aunque no veamos un fruto a corto plazo.

Un adolescente no necesita demasiado:

  1. Necesita alguien que lo escuche y lo guíe, no convirtiéndose en la fuente misma sino apuntándoles a una relación sólida con Dios, que les sostendrá a través de todas sus vidas.
  2. Necesita alguien que cumple lo que promete: si le prometes una salida, o un regalo pequeño, asegúrate de estar ahí. Esto no solo le ayudará a confiar , sino que les enseñará a ser igualmente personas que cumplen su palabra.
  3. Los adolescentes necesitan amor y gracia. Enseñarles límites físicos es vital y a la vez expresarles amor puede ser complejo. No necesita serlo: una palmada corta en el hombro o una palmada en la cabeza, un choque de puños o de las manos (High five) puede ser suficiente. Recuérdales el valor de abrazar a sus padres y a sus hermanos aunque en esa época de la vida puede parecer extraño, ellos necesitan ese afecto aunque en dosis controladas. Recuerda que ellos siempre quieren parecer cool.
  4. Necesitan un adulto que no reaccione sino que accione. El adolescente puede tener reacciones y respuestas que nos sintamos irrespetados. Pero si reaccionamos igual que ellos no estamos mostrando madurez ni dándoles ejemplo de manejo emocional sano. No necesitas gritar para ser firme, no necesitas ofender porque has sido ofendido. Sorprende la cantidad de adultos que aún vivimos en adolescencia emocional. La madurez implica aprender a manejar tus emociones de manera saludable.
  5. Necesitas orar por los adolescentes. No te apoyes en tu propia prudencia. Ora y busca la sabiduría que solo viene de Dios porque los adolescentes no vienen con manual de instrucción.

Actualmente tengo el privilegio de ser mentora de dos adolescentes. Aprendo de ellos y siento que Dios cultiva el fruto del Espíritu en mi vida a través de esta relación. Los padres de adolescentes pueden sentir lo mismo y como Dios usa a sus hijos para trabajar en ellos. Recordemos que :

“Pero el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad,  mansedumbre, dominio propio; contra tales cosas no hay ley.” Gálatas 5:22-23

Hoy me desperté pensando y buscando literatura de cómo puedo hacerlo mejor. Quiero lo mejor para que estos adolescentes, que tengan un caminar recto en la vida, que puedan vivir vidas adultas agradables a Dios y fructíferas en todo lo que emprendan. Más que todo quiero que conozcan a Dios como la persona más increíble, permanente, amoroso, fiel y bueno que conocerán. Que puedan correr a Él en medio de sus dudas, tiempos de confusión, tristeza y ansiedad. Que aprendan que en Cristo encontramos el perdón de nuestros pecados y la gracia para enfrentar nuestros errores y los pecados de los demás que también nos afectan o hacen daño. Que puedan ser agradecidos cada vez logren algo para lo cual se han esforzado o cuando reciban algo anhelado. Que puedan tener las herramientas para desarrollar y mantener relaciones saludables, con límites adecuados a lo largo de sus vidas. Pero principalmente: que Dios sea su seguridad, refugio; su Señor y a la vez su mejor amigo. Esta es mi oración para estos adolescentes y todos los adolescentes del mundo. Espero continuar compartiendo posts acerca del discipulado, la mentoría y la adolescencia desde una perspectiva bíblica y práctica. ¡No dudes en enviar tus preguntas y aprendamos juntos!

Misiones

Imprimible-Cuando La Ansiedad me Gana

October 15, 2020

Hoy inicia la Cumbre para el Cuidado del Huérfano- Lo pequeño importa. Generalmente la cumbre se realiza de manera presencial pero nos estamos ajustando a los cambios introducidos por el COVID-19. Esto ha permitido mas presencia de distintos países.

Como parte del programa me pidieron (lo cual es un honor porque no soy experta en el tema). Mas allá de lo que me ha tocado vivir y de mucha investigación , lectura y ayudar a otros en sus procesos. Desde hace mas de 25 años he estado involucrada en servir a niñez y adolescencia vulnerable. Muchos son mis amigos, no mis proyectos. Pero este proceso ha venido acompañado de mucha ansiedad.

Para el taller hemos adaptado la primera parte de esta herramienta (proveniente del ADN de las relaciones del Dr. Gary Smalley y deberían comprar el libro) y hemos diseñado el resto del material. Así que les recomiendo usarlo acompañado del video que estará disponible del taller.

En este link pueden bajar el material.

Espero les sea de bendición.

Jeanine Martinez de Urrea